Un recital

Hace años, cuando aún era más chica, tuve que recitar el siguiente poema de Garcilaso de la Vega. La profesora, para animarme a que le pusiera sentimiento, me decía que imaginara que me encontraba ante la persona de la que estuviera enamorada y dejara abiertas las puertas del corazón, así brotarían sin ninguna dificultad los versos y podría comprender el verdadero sentido de la poesía. Me costó mucho comprender aquella relación y estaba claro que para poder recitar poesía hay que estar enamorada. Si hoy tuviera que volver a recitarlo, no habría dudas, la profesora me pondría un diez puesto que no me sería dificil imaginar que se lo recito a la persona adecuada. Te lo dedico a ti, mi meloncito aunque seguro que como siempre habrá versos que no entiendas. Te quiero.

SONETO XXIII

 

En tanto que de rosa y d’azucena
se muestra la color en vuestro gesto,
y que vuestro mirar ardiente, honesto,
con clara luz la tempestad serena;

 

y en tanto que’l cabello, que’n la vena
del oro s’escogió, con vuelo presto
por el hermoso cuello blanco, enhiesto,
el viento mueve, esparce y desordena:

 

coged de vuestra alegre primavera
el dulce fruto antes que’l tiempo airado
cubra de nieve la hermosa cumbre.

 

Marchitará la rosa el viento helado,
todo lo mudará la edad ligera
por no hacer mudanza en su costumbre

Published in: on octubre 1, 2007 at 8:31 pm  Comments (3)  

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3 comentariosDeja un comentario

  1. Me encanta que me dediques cosas (porque espero ser yo el niño melón).

    Pero me pica la cabeza porque para variar en mí, no lo termino de comprender jejejejeje

    A ver, creo entender que los dos primeros párrafos son en plan “piropo”, pero es que me descuadran los dos últimos, porque me da la sensación que me dicen que vaya a “coger el fruto antes que marchite” jejeje y estoy casi seguro que lo he interpretado mal.

    Como siempre espero que me lo expliques tú mejor, que además me gusta más escucharte.

    Tu niño melón que te quiere muchísimo.

  2. Si te pica es que igual tienes caspa y entonces el último verso del primer terceto cuadra:
    “cubra de nieve la hermosa cumbre.”

    El primer cuarteto indica claramente que el autor tenía algún tipo de furor erótico dionisiaco aguardando eclosionar.

    El segundo es más sencillito: al autor le ponen las rubias de piel clarita.

    El primer terceto parte de dos preceptos very important my friend: Tempus Fugit y los tintes Just For Men.

    El cuarto y último terceto es todo un claro guiño a Langoliers by Stephen King. No obstante, algunos autores se atreven a concluir que “todo lo mudará la edad ligera” es una clara alusión a como los movimientos juveniles tipo “canis” y “kies” están acabando con las costumbres más arraigadas en nuestra sociedad y que si tuviesemos por bien involucionar al estado simiesco del que hacen gala cuando se contonean al son de hidrocarburos no partiríamos en un viaje sin fin con nuestro buen y pérfido amigo Morfeo(y no es el de Matrix frikies). Ahora, podéis respirar.

    He dicho.

  3. El soneto de Garcilaso de la Vega es conocido por ser un claro ejemplo del tipo de poesía que predominaba en el siglo de oro español. Se trataba ante todo de una poesía romántica basada en paisajes bucólicos con la presencia de esas donnas angelicales, esas mujeres rubias, de tez clara, ojos azules y mirada angelical ( vamos, salidas del anuncio de timotei). Metáforas basadas en elementos de la naturaleza hacen alusión al tempus fugit, a esa fugacidad del tiempo caduco. Pues bien, los dos cuartetos son la descripción de su amada, de sus cabellos, de su mirada, de su piel, haciendo un recorrido por toda su anatomía.
    El primer terceto, hace referencia a la fugacidad del tiempo. Antes que el tiempo airado cubra de nieve la hermosa cumbre quiere decir que aproveches la vida ( carpe diem) antes que la fugacidad del tiempo (tiempo airado significa que el tiempo pasa aún más deprisa, como si estuviera empujado por el viento) nos haga envejercer, cubriendo de canas ese cabello que admira.
    El segundo terceto, es más de lo mismo, la rosa envejecerá, todo pasará pero lo que nunca acabará será el amor. Bonitos los dos últimos versos con esa especie de antíetesis: todo lo mudará la edad ligera por no hacer mudanza en su costumbre. La edad ligera es la juventud, la rapidez con que pasan esos años, pero no cambiará el amor.

    Por tanto, el soneto tiene claramente diferenciadas dos partes: la primera, la descripcion de la amada y la segunda la fugacidad del tiempo pero no del amor.

    Eso es lo que yo pienso, si me equivoco, por favor, corregidme.
    Un beso


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